lunes, 22 de enero de 2018

mito nuevo, los volcanes de arnífeles



Los volcanes de Arnífeles.

Arnífeles era un ladrón que vivía en Grecia, en un pequeño pueblo entre las montañas alejado de las ciudades. Desgraciadamente para el, su familia era pobre y no conseguían suficiente dinero para pagarse la comida o para comprarse un lugar en el que dormir.

Ante esta situación, Arnífeles tenia que robar para sobrevivir, Zeus tomo en cuenta su actitud y cuando la hora de la muerte de el hombre llegó, fue condenado al infierno sin ningún rencor alguno.
La condena a la que fue castigado era correr por una ladera en una remota cueva del inframundo, si por alguna razón se detenía y paraba de correr, un enorme volcán que se situaba al lado de su pueblo natal, entraría en erupción destruyendo la aldea en la que una vez había vivido.

En los próximos años, el hombre corrió con la esperanza de que la tranquilidad reinara en su pueblo. Al cabo de un tiempo, sus ganas de seguir corriendo se acabaron. Así que se le ocurrió una idea, la ladera por la que corría hacia dos kilómetros de largo, decidió coger una gran roca y desde la parte mas alta de la ladera lanzó la roca, eso le daría tiempo para poder escapar. Al lanzar la roca comenzó a corre hacia la salida del infierno, despistó a los guardianes que custodiaban la puerta y le dio tiempo a poder llegar a su aldea y avisar del peligro inminente. Desgraciadamente, nadie le hizo caso y pensó que estaba loco.

La piedra llegó al fin del camino y entonces nada corria por la ladera. Tal y como había dicho Zeus, el volcán entro en erupción y todos los habitantes de la aldea se desesperaron por no haber hecho caso a Arnífeles cuando aun podían escapar. En cuestión de segundos un río de lava inundo la zona, esto desencadeno una serie de montañas que son las que actualmente se encuentran en Grecia.


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